¿A quién le abren un expediente?
(A mí no, desde luego)
La respuesta para la mayoría de la plantilla es simple. “Eso le pasa a quienes ise saltan las normas a la torera Si trabajas mucho y con buenas intenciones, nunca pasa nada”.
Este tipo de situaciones son las que pensamos que solamente le ocurren a los demás y que deben de ser un par de casos muy excepcionales, pero la triste realidad es que en el trabajo diario nos estamos confiando demasiado con muchas cosas y después es cuando nos echamos las manos a la cabeza: “creo que me lo autorizaron por teléfono”, “esa operación es de hace tiempo y no me acuerdo de ella”, “en ningún momento era esa la intención que dicen”, “fue un error sin mala intención y está clarísimo”, “yo siempre he dado todo por la empresa”, “me pilló en un mal momento”, “fue un caso puntual en toda una carrera de años haciéndolo bien”, “esto no me puede pasar a mí”, …
Muchas veces quien más asume y se compromete, es quien más riesgo tiene de que le abran un expediente y, generalmente, es el que quien menos piensa que le puede pasar...
2016-04-21_A_quién_le_abren_un_expediente.pdf
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