A cabeza non para
En esta empresa es evidente que contamos con algún ser que posee un espíritu claramente innovador y creativo. Nadie se plantea el ponerlo en duda.
No podemos olvidarnos del famoso robot humanoide y autómata, bautizado con el nombre de R4 y que nació, coincidiendo con la apertura de Recoletos, con capacidad para interactuar con la clientela y colaborar en la atención y las labores comerciales que ofrecemos empleados y empleadas. Duró menos que un caramelo a la puerta de un colegio.
2017-12-22_A_cabeza_non_para.pdf
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